¡Ansiedad por separación - ¿Qué podemos hacer?

Ansiedad por Separación

Ah, sí . . . la ansiedad por separación. Aunque es normal y algo por lo que cada niño (y padre) pasa, eso no hace que sea más fácil de sobrellevar.

SegúnNanit.com,la "ansiedad por separación" se refiere a un hito del desarrollo que ocurre en la mayoría de los bebés entre los 6 y 7 meses de edad, cuando adquieren un sentido de permanencia del objeto.Por eso tu pequeñín podría empezar a llorar desconsoladamente cuando lo acuestas, te vas a trabajar por la mañana o lo dejas en la guardería.

Sé lo que estás pensando. ¿Qué es la permanencia del objeto? Es un término sofisticado que básicamente significa que tu bebé sabe que los objetos y las personas – como tú – existen incluso si no están en la habitación o cerca. Los síntomas de la ansiedad por separación son consecuencia directa de este nuevo e importante desarrollo.

Como padre/madre, piensas algo como "bueno, al menos me echan de menos", pero luego empiezas a preguntarte si alguna vez podrás dejarlos solos en los próximos 18 años. Tranquilo/a,¡ES una fase y una que superarán! 

¿Lo bueno? Una vez que se sientan seguros y protegidos, se calmarán y el llanto disminuirá. Puede que tome algunos intentos, pero mejorará.

Si estás pensando en llevar a tu peque a preescolar, hay algunos consejitos que puedes poner en práctica para ayudarle a que la ansiedad por separación no le gane la batalla.

Baby Sticker

1.Practicar la separación

Al principio, deja a tu hijo/a al cuidado de alguien por ratitos cortos y cerca de casa. A medida que se vaya acostumbrando a la ansiedad por separación, puedes irte dejando por más tiempo y alejarte un poco más.

2.Programa las separaciones después de las siestas o comidas.

Los bebés son más susceptibles a la ansiedad por separación cuando están cansados o hambrientos. Les ayuda mucho siestableces una rutina y la sigues.Los niños prosperan con la previsibilidad, y esto les ayudará a no sentirse abandonados durante las siestas.

3.Crea un ritual de "adiós" rápido

Los rituales son reconfortantes y pueden ser tan sencillos como un saludo especial con la mano a través de la ventana o un beso de despedida. Intenta que sean breves, eso sí, para que puedas:

4.Vete sin hacer un drama.

Dile a tu hijo que te vas y que vas a volver, y luego vete, no te quedes dando vueltas ni lo hagas más dramático de lo que es. Yo le doy un abrazo y un beso a mi hija e hijo, me despido con la mano y salgo por la puerta. Ninguno de los dos ha tenido problema. He notado que si me quedo más tiempo o lo hago más importante de lo que es, tienen una reacción más negativa.

5.Cumple tus promesas.

Para que tu hijo/a desarrolle la confianza de que puede manejar la separación, es importante que regreses a la hora que prometiste. ¡Necesita saber que puede confiar y depender de ti!

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6.Mantén los entornos familiares cuando sea posible y haz que los entornos nuevos se vuelvan familiares.

Pídele al cuidador que venga a tu casa. Cuando tu hijo esté fuera de casa,anímale a que lleve un objeto familiar.Nosotros dejamos que nuestra hija lleve unpeluchea casa de mi suegra para la siesta y también puede llevar su mantita a la guardería.

7.Asegúrate de que tenga un cuidador principal constante.

Si contratas a un cuidador o niñera, intenta que se quede contigo a largo plazo para evitar la inestabilidad en la vida de tu hijo/a. Nosotros llevamos a nuestra hija a la guardería unas dos semanas antes de que empezara. Las maestras nos sugirieron que saliéramos del salón y la dejáramos jugar con los otros niños. ¡Lo hizo genial! De hecho, no se quería ir :(

8.Reduce al mínimo la televisión que dé miedo.

Es menos probable que tu hijo tenga miedo si los programas que ven juntos no son atemorizantes. A mi hija le encantan las películas de miedo, pero aun así intentamos limitarlas para evitar problemas a la hora de dormir o cuando está experimentando algo nuevo.

9.Intenta no ceder.

Tranquiliza a tu hijo/a, dile que todo va a estar bien – establecer límites consistentes le ayudará a adaptarse a la separación. Esto es más fácil decirlo que hacerlo, especialmente cuando les da fuerte a la hora de acostarse. A veces, simplemente tienes que alejarte. Siempre y cuando estén alimentados, cambiados y seguros, está bien dejarlos llorar un poquito.

Según Nanit.com, hay varias etapas diferentes en la ansiedad por separación. La ansiedad por separación suele durar de dos a tres semanas y puede aparecer a lo largo de la infancia y la niñez, así como más adelante.Para los bebés menores de dos años, es más común durante las siguientes edades:

  • 6 a 7 meses:Alrededor de esta edad, y a veces antes, muchos bebés desarrollan un sentido de la permanencia del objeto.
  • 9 a 10 meses:Aquí es cuando tu bebé empieza a tener una mejor idea de su rutina diaria. “La ansiedad por separación puede aparecer con más fuerza en esta etapa, ya que los bebés comienzan a entender un poco más las diferentes situaciones sociales”. Saben: “Ah, me dejan en la guardería por la mañana y mamá se va por mucho tiempo”. (nanit.com)
  • 13 a 14 meses:En esta etapa, a tu bebé podría costarle expresar cómo se siente, lo que puede provocar un resurgimiento de la ansiedad por separación. Durante este tiempo, tienen un gran lenguaje receptivo, lo que significa que entienden lo que estás diciendo, pero no pueden expresar cómo se sienten. Quieren decir: "¿Por qué tienes que ir a trabajar? ¿Por qué me dejas?". Pero no pueden decirlo, así que lloran".

Como padres, también podemos sentir un poco de ansiedad por separación. No será tan fuerte como la que sienten los bebés, pero sí la experimentamos cuando no estamos con nuestros hijos por un tiempo largo. Es una situación muy contradictoria, ¿verdad? Necesitamos descansos, PERO cuando nuestros hijos no están cerca, pensamos, "¿y ahora qué hago?" o "los echo de menos".

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¿Ansiedad de padres?

Sé que me costó mucho dejar a mis dos hijos las primeras veces que nacieron. Separarse de los hijos no es fácil. Tenía la idea en la cabeza de que nadie podría cuidarlos como mi esposo o yo.Las cosas que me ayudaron fueron:

  1. Escribe un horario para la persona que los cuida. Sé tan específico como necesites. Asegúrate de anotar información importante y cualquier información médica que necesiten mientras no estás;
  2. Pide fotos y mensajes. A mí me tranquilizaba mucho poder ver a los niños y saber que estaban bien sin nosotros;
  3. Sal solo por unas pocas horas al principio. Cuando dejamos a los niños por primera vez, quizás solo nos fuimos por tres horas. Era suficiente libertad, pero también me hacía saber que los vería pronto. ¡Con el tiempo, nos sentimos cómodos dejándolos por períodos más largos!;
  4. Prepárate lo mejor que puedas. Yo sacaba mucha más comida y leche de la que necesitaba. Siempre dejaba ropa extra, por si acaso había una explosión de pañal. Saber que la persona que los cuida tenía todo lo que necesitaba, me aliviaba la ansiedad.

Recuerda, con todo, es una etapa. Nosotros y nuestros hijos eventualmente superaremos estas cosas.¡Intenta mantener la calma y no tengas miedo de pedir ayuda si la necesitas!

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